Suenan las campanas. Maldita iglesia, arruinando mi descanso.
El silencio en la casa brilla por su ausencia, el perro no cesa de ladrar y ladrar.
Entre tan abrumador sonido pude escaquearme por la ventana con la ropa necesaria para el día que me esperaba.
Para curar la resaca, sólo había un sitio con tal silencio, que ni los niños se atrevían a alzar la voz.
Al entrar, disimuladamente me fijé en un apuesto muchacho.
Agarré un libro con delicadeza y me coloqué estratégicamente para visualizarle lo máximo posible.
Él se encontraba distante, pero aún así cada rato me lanzaba una mirada.
~
Me desperté por la mañana. Hacía una mañana de perros ya que estaba todo nublado y lluvioso. La verdad, creo que hoy iré a estudiar a la biblioteca ya que en casa no me puedo concentrar, mi cuarto esta lleno de cosas que me distraen.
Llego y lo primero que hago es buscar un buen sitio ya que la biblioteca esta abarrotada de gente haciendo trabajos o estudiando, cuando al fin encuentro un sitio al lado de una ventana que me permite admirar el paisaje. Decidí leer otro capitulo de mi libro favorito mirando desde el cerrojo una novela erotica bastante buena. Terminando el decimo sexto capitulo entra una chica bastante mona, parece tener 16-17 años. Me atrevería a decir que tiene unos ojos preciosos y marrones, un cabello oscuro con tono rojizo, la miro y ella me devuelve la mirada. Me acercaré a charlar un poco.
-¿Qué andas leyendo?
-Eh, hola! , eh, esto, Akuma na Eros.
-¿Es manga?
-Sí, en concreto hentai.
-¡Qué casualidad! A mi tambien me gusta. Aunque prefiero las novelas eróticas, así me las imagino con los personajes que quiero.
-¿Novelas eróticas? Jajajajajaja, te puedo recomendar unas pocas. Por cierto, encantada, soy Elina.
-Lo mismo digo, Elina me puedes llamar D.
-Dios mío, estoy sofocada, ¿salimos un rato a tomar algo? El bar de enfrente es baratísimo y la comida esta riquisima!
-Un momento, voy a por mis cosas.
-Oye! D! Espera!! Me acabo de acordar de que tengo que sacar al perro. Tengo la casa sola, así que podríamos comer allí.
-Está bien.. aunque los perros no me gustan mucho.
Elina y D emprenden viaje a casa. Al llegar, Elina no puede evitar arrancarle de los labios un beso a D. Él se lo devuelve, deciden entrar en la casa de Elina y nada mas entrar van directos a su habitación. Ella toma iniciativa y le baja los pantalones, los calzoncillos. Suelta una risita pícara y comienza a meterse su pene en la boca.Tras un rato, él la responde con una corrida, la levanta y se desnudan mutuamente.
D coge su cinturon y ata su cuello a la pata de su cama. Sus ásperas manos rodean sus senos.
La delicada boca de Elina suelta un hilillo de palabras, entre sollozos y jadeos, gritos y gemidos, se forma la química ideal entre dos adolescentes.
-CONTUNUARÁ-
Joderrr as echo que se me ponga como un árbol , muy buena
ResponderEliminarJajajajaja. Muchas gracias :333
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